miércoles, abril 08, 2009

Potaje de Cuaresma


Este es un plato típico de Madrid que se hacía y se hace por Semana Santa, de ahí el nombre, cuando los católicos cumplían con la obligación de no comer carne los viernes de Cuaresma. Además era un plato de pobres. Así que le llamaremos Potaje de Cuaresma o de garbanzos con bacalao, que es lo mismo.
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Antes de explicar la receta, quisiera decir que, como aparece en mi perfil, entre mis intereses está cocinar. Pero no soy el típico “cocinillas” que se mete de vez en cuando en ese lugar por deporte y para presumir. Yo me meto en la cocina todos los días, por necesidad y porque no tengo quién me haga la comida. Y ahora va la receta.

Ingredientes:

1/2 kilo garbanzos

2 manojos de espinacas
½ kilo de bacalao curado en trozos.
3 huevos duros

6 dientes de ajo
1 cebolla
Pimentón picante
Perejil
Sal, laurel, y un vasito aceite de oliva
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Preparación:

1. Los garbanzos deben de estar a remojo sumergidos en un cuenco toda la noche anterior, para que se ablanden y después se escurren. El bacalao deberá estar en remojo dos días en otro recipiente metido en el frigorífico, cambiándole el agua cada 8 horas.


2. Para más comodidad, se puede utilizar bacalao ya desmigado y desalado, que suelen vender en los supermercados en bandejitas de unos 400 Gr.

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3. Una vez listos los ingredientes, empezamos por rehogar en una cacerola, a fuego medio y en el aceite de oliva: los ajos y cuando empiecen a tomar color, se añade la cebolla finamente picada, dejando que se sofría lentamente sin que se llegue a quemar. Cuando empiece a tomar color, se añade sal y abundante agua no muy caliente (mejor caldo de pescado). De inmediato, se añaden los garbanzos que deben quedar completamente cubiertos. Cuando empiecen a hervir, se baja el fuego y se deja cocer lentamente dos horas al menos.


4. Después se añade el bacalao y las espinacas cortadas en trozos previamente lavadas. Se deja cocer 10 minutos más.

5 . En un mortero de madera se echa un poco del agua de la cocción a la que se le incorpora perejil picado y pimentón picante. Se machaca bien y se vierte de nuevo en el guiso.


6. En un cazo aparte se cuecen los huevos durante 12 minutos desde que empiezan a hervir, se enfrían con agua y se pelan. Se incorporan al guiso cortados en cuatro partes.


Este guiso se sirve en plato sopero y, por supuesto, se come con cuchara. La cantidad de ingesta depende de cada uno, pero hay que decir que es un plato muy fuerte. No en vano en algunos lugares de España a este guiso le llaman “atascaburras”.

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7. Se acompaña de un buen vino blanco de crianza.

QUE APROVECHE.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

cariño,yo estaria dispuesta a hacerte la comida todos los días, lo k pasa es k no me quieres. Mayte.

Julio G. Blanco dijo...

Yo, encantado, Mayte, ya sabes dónde vivo. Besos.