martes, diciembre 18, 2007

A veces llegan postales navideñas que son pura poesía. Como la que me envía mi amigo Pepe Sierra.


ESA SEMILLA
Esa semilla
que se entrega a vientos
serenos y a vientos revueltos…
Esa semilla
que no sabe de cercas
ni propiedades…
Esa semilla
que rebrota la sonrisa
entre las lágrimas…
Esa semilla que no conoce
alambradas ni fronteras…
Esa semilla
que florece en soledad…
Esa semilla
que no entiende de saqueos
ni de bombardeos…
Esa semilla que hace
germinar lo mejor
de nosotros, estemos donde
estemos y hagamos
lo que hagamos…
Esa semilla
sigue estando en tus manos
multiplicando todo
lo que tocas…
















La magia…
La magia de las praderas
acogiendo en su verde
los besos dorados y efímeros
de las hojas de diciembre…
La magia…
La magia de tu sonrisa
que, al besar el amanecer,
hace vibrar la vida…
La magia…
La magia de tu corazón
que, entre soledades
siempre ofrece
una flor de ilusión.
La magia…
La magia de convertir
los pequeños menesteres
en tareas sagradas…
La magia…
La magia de convertir
tu habitación
en observatorio del universo.
La magia…
La magia de tu amor
que, aunque casi nadie lo crea
cada día, salta por las ventanas,
callejea las ciudades
recorre las aldeas y…
vuela hasta el mar
hasta que…regresa al anochecer
para enredarse, de nuevo,
entre tus bastones…
generando más y más amor…
La magia…
La magia de Jesús
Que, en su desprendimiento
y sencillez,
nos ofrece plenitud.

















miércoles, noviembre 21, 2007

Soneto a un amigo ausente

Daniel, de espaldas, en una capea
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Hoy se cumplen ocho años de tu ausencia.
Nos dejaste en completa soledad.
Nunca podremos vivir sin tu amistad,
La amistad que alumbraba tu presencia.


Por ninguno tú sentías preferencia.
Obsequiabas parabienes de igualdad.
Tus amigos admiraban tu bondad.
Grandiosa humanidad era tu esencia.


DANIEL, huérfanos de ti nos quedamos
Desde aquel mes de noviembre en tu partir.
Un espacio vacío te guardamos.


Nadie en él te podrá sustituir,
Pues todos tus amigos recordamos
Tu GENEROSA MANERA DE REIR.

Madrid, 23 de Noviembre de 1.989

Tu amigo Julio.
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Y un poema que encontré por la Red referente a los amigos ausentes:

El Amigo Ausente

Aunque no estés aquí, sigues estando
en la memoria de los que te vieron
en quienes yo me sé,
en quienes pido entrada por tus ojos
para poder llegar a tu presencia.
Aunque no estés aquí
sigues estando
repartiendo tu cuerpo entre otros cuerpos
en los que reconozco
en este tu mirada,
en este otro tu voz
en aquel tu contorno.
Sigues estando aquí casi completo,
que para mi tu lo eras todo,
parte de ti, el aire, el suelo,los pájaros, las flores
como si el mundo fuera un traje tuyo
y ahora me falta parte de ese vestido
pues sigues siendo tú
el total paisaje que contemplo
con aire, suelo, pájaros y flores,
sin carne humana;
parte de ti que está ausente.
Sara
(De Los Foros de Probervia.net)

miércoles, octubre 31, 2007

El Pazo de Raíndo

Casa de As Tullas (Foto: Felipe Fernández)

Llamado también Pazo-Torre de Porras de Raíndo. Se encuentra en el valle de Piloño, cerca del río Ulla. Su antigua estructura de piedra, data del siglo XVIII. En un principio era de propiedad monacal. Se cuenta que los monjes que allí vivían acogían y daban cobijo y alimento a peregrinos e indigentes, haciendo uso del derecho de asilo que tenía esta casa. Los perseguidos por la justicia se agarraban a unas argollas que había en la entrada, hecho por el cual quedaban exentos de ser detenidos por los alguaciles que los perseguían, al considerarse que ya estaban a salvo. Sin embargo, no les eximía de las penas pendientes que tuvieran y que cumplían en un calabozo dentro del pazo o trabajando en sus fincas. Lo cual era una ventaja pues muchos se libraban de una posible pena de muerte.

Sus edificaciones interiores sufrieron varias reformas y ampliaciones a lo largo del tiempo. De la casa primitiva permanecen: una chimenea y una lareira, un hórreo, un palomar, un portalón de entrada y un recinto amurallado. Dentro había una capilla muy antigua con retablo de estilo barroco que anteriormente se encontraba ubicada fuera del recinto en el lugar en donde ahora se encuentra el cruceiro.
Otra edificación posterior adjunta, llamada "As Tullas" (en la foto) se destaca por una galería con balconada cubierta que la circunda en todo su perímetro, la cual se usaba como granero, cuadras y almacén de aperos de labranza y en donde se pagaban las rentas con dinero o en especie al dueño del pazo por parte de los colonos. Era habitual también que los criados y jornaleros, estaban “mantidos e vestidos” por el hidalgo al que servían, es decir que comían y eran abastecidos de vestuario por el dueño del pazo, descontándoles la cantidad en su jornal correspondiente.
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A la entrada del portalón y en el cruce de caminos se halla el cruceiro,realizado en granito, tiene la cruz cilíndrica, y en el anverso hay un Cristo crucificado, con la cabeza inclinada cara a la izquierda. Algo no habitual en otros cruceiros de Galicia. En el reverso, la Virgen María coronada, con corderos en los pies. El capitel presenta un ángel en cada cara y termina adornado con volutas. El fuste está acanalado y se asienta sobre una plataforma cuadrangular de granito.

Detalle del escudo de armas (Foto: Guillermo Lorenzo)

El pazo perteneció posteriormente a los hidalgos Porras, Varelas y Ojeas cuyo escudo de armas labrado en piedra se muestra encima del arco de la entrada. A finales del siglo XIX sus propietarios fueron D. Juan Porras y la llamada Dª María la Tripera. En el año 1.907 su propietario D. Ramón Otero y Cotón Gil Porras y Turnes, obtuvo el título pontificio de Conde de Turnes. Estos hidalgos vivían de las rentas que producían las tierras adjuntas al pazo, arrendadas a colonos y a jornaleros que trabajaban el campo, todo ello controlado por administradores y mayordomos.

Algunos de los administradores de Raíndo, que se recuerden, fueron, en 1.798 D. Ramón Couceiro Mariño y en 1.899 la administración estuvo a cargo de D. Gumersindo Soto Vázquez que años más tarde fuera alcalde de Villa de Cruces.
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Los últimos condes tenían un hijo varón, D. Manuel Otero y Calderón, estudiante de Derecho, que falleció en un desgraciado accidente de automóvil a los 17 años de edad, conducido por él mismo, en el km.24 de la carretera del Escorial, en Madrid, entre Torrelodones y Las Matas, el 30 de Enero de 1.908. Su padre D. Ramón murió, años después, el 26 de septiembre de 1.926.
La última propietaria del pazo Dª Carmen Calderón Ceruelo, condesa de Turnes, vendió el pazo y sus propiedades anejas, en los años 30, a nuestro difunto abuelo materno Arturo Blanco Aguerre, que era el administrador de dichos condes, marchándose a vivir a Santiago de Compostela, en donde falleció el 6 de abril de 1938, aunque fue enterrada en el panteón familiar, sito en la Sacramental de San Isidro de Madrid.

En este pazo pasé los mejores veranos de mi infancia, rodeado de buena gente, entre vacas, terneros, gallinas, cerdos, ocas, gansos, perros, gatos y degustando unas sabrosas ensaladas, hechas con lechugas y tomates recién cogidos de la huerta, huevos fritos de gallina recién puestos, enormes tazas de humeante caldo gallego... Hace muchísimo tiempo que no he vuelto por allí. Es una pena.
Es un pazo de propiedad particular y por lo tanto no es visitable por los turistas.
(esto no es el Pazo de Meirás)

Entrada principal y Cruceiro
Vista desde la huerta (foto: José Luis Pírez)
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UN CANTO A RAINDO
(dedicado al Pazo de mis abuelos maternos)
.
Oh, gran pazo de Raindo
que te asientas en un valle,
paraíso de paisajes
tapizados de esplendor.

Yo te canto en la distancia
recordando tus perfiles
y en mi mente toman vida
de tus piedras el ardor.

Viejos muros que perviven
desde lustros inmortales
abatidos por el viento,
la humedad y el recio sol.

Fértil huerta que florece
verdes viñas, verdes suelos,
de las manos y el trabajo
son tus frutos bendición.

Y por eso yo le envío
a tus lares mi añoranza
y a las gentes de tu entraña
el clamor de una canción.

Julio G. Blanco (Agosto de 1.986)

Aquí se puede escuchar la música que le puse a esta letra, interpretada con un teclado
YAMAHA PS-55
<Bibliografía: ***Aportaciones de Gloria Blanco y Celia Victoria Viz Blanco.
***Libro “A comarca do Deza”, escrito por Armando Vázquez Crespo y Daniel González Alén. Editado por la Diputación de Pontevedra en 1.989.
***Revista "Seitura", editada por el colegio nacional CERDEIRIÑAS (Piloño) Curso 79-80
***Boletín del MOVIMIENTO NOBILIARIO 1931-1940 – AÑO 1938 - 5
***Hemeroteca digital del Diario "ABC"

domingo, octubre 21, 2007

Se nos fue un gran amigo: Juan Antonio Cebrián


El pasado sábado 20 de octubre, Juan Antonio Cebrián, presentador del programa de Onda Cero: “La rosa de los vientos”, falleció repentinamente a la temprana edad de 41 años. Ya no podremos disfrutar de esas horas nocturnas de los sábados y domingos, con nuestro transistor pegado a la oreja, en el umbral de nuestros sueños.
Juan Antonio, sentimos tu falta, pero esperamos que sigas dirigiendo tu programa de radio desde el más allá de las estrellas.

lunes, octubre 15, 2007

CORAZÓN DE OTOÑO


Ahora que vuelves!
con tus relentes
decadentes
y refrescantes…
Ahora que vuelves
aventando el alma...
recreando forcejeos
entre el amarillo
y el terroso,
entre lo estático
y el movimiento...
forjando adioses
entre la posesión
y el desprendimiento...
Ahora que vuelves...
yo, no quiero perderme
el enigma de tus tonos...
marchitos
resecos
cobrizos
errantes...

Quiero…
En tu transparencia
nómada
desprenderme
de mis hojas caducas
y…revolotear
al ritmo de tus besos
apasionadamente… ocres
¡delicadamente…dorados!

Quiero perderme
en la melodía
de tus vientos,
en búsqueda,
para poder redescubrir
la vida
en la nada del todo
y…renacer, así
en el “aquí” y el “ahora”.
Sí, quiero volar contigo
ahora que vuelves
ofreciendo despedidas
desde el reencuentro.
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Un poema de mi amigo JOSÉ SIERRA PALACIOS

viernes, octubre 12, 2007

DE COMO UNA TARDE DE FEBRERO SE ME DECLARÓ LA SOLEDAD


Ven,
no me temas
acércate un poco…
Es verdad que mi mirada
es transparente
Que mi aliento
es el aire
que mis palabras
son sólo ruidos descontrolados
que mi sonrisa
es invisible…

Ven
no me temas
Acércate un poco más…
Es verdad que mis susurros
a veces son lágrimas
Que mis caricias
son escalofríos
Que mis achuchones
son el viento
Que mis besos
son mis silencios…

Pero deja que te acompañe
sin prejuicios
y sin resentimientos.
Yo te ofrezco redescubrir
conmigo tu alegría
porque yo, tu soledad
puedo llegar a ser
tu mejor amiga.

Entonces verás cómo
poco a poco
aunque tú no lo creas
no estarás totalmente solo
porque aprenderás
a estar contigo mismo
y esta es una de las condiciones
para estar abierto a los demás
para disfrutar del AMOR
a cada instante
en todas sus manifestaciones.
Ven conmigo
Yo te quiero
Ven con tu SOLEDAD.


Un poema de mi amigo JOSÉ SIERRA PALACIOS

miércoles, septiembre 12, 2007

Soy poeta del silencio

Barcelona, 1.946
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Soy poeta del silencio
sin colores ni palabras.
Mi canto será invisible
y se crece en la distancia.

Cada día, cada hora
en tristezas voy muriendo,
arrastrando por las sombras
las cadenas de un recuerdo.

En mis campos de esperanza
solo crece soledad;
la caricia de un amor
me he cansado de esperar.

Soy poeta del silencio
un susurro de la nada
al mirarme en mis poemas
encontré que me buscabas.

(Las cosas de Julio)

sábado, junio 30, 2007

VIVIR O VEGETAR

Nacer, crecer, multiplicarse (amar). Morir.
Eso es vivir.
Trabajar, descansar, viajar, comer, dormir.
Eso es vivir.
Ser testigo de los hechos históricos "in situ".
Pelear a diario con el duro asfalto ciudadano.
Correr el riesgo del accidente fortuito.
Ganarse el sustento por uno mismo.
No depender de los demás para los actos más elementales.
Leer en libros cosas que luego puedas practicar.
Admirar el arte, el espectáculo,
gozar del paisaje, ver el mar.
Hacer deporte, participar de la diversión.
Formar parte de la sociedad y el mundo del saber.
Hacer el amor o la guerra.
Tener proyectos de futuro y experiencia de pasado.
Estar triste y alegre, a ratos.
Pensar racionalmente.
Eso es vivir.

Nacer, crecer, no multiplicarse (no amar). Morir en vida.
Eso es vegetar.
No trabajar, descansar siempre, no viajar.
Comer sin merecerlo. No dormir apenas.
Eso es vegetar.

Ser mero espectador de una película
en la que no formas parte ni siquiera como "extra".
No correr el mismo riesgo que los demás.
Hacer cosas alucinantes,
por lo insólitas e inimaginables
tal que un extraterrestre de otra galaxia.
Habitar el zulo de un "piso franco"
como si fueses un etarra.
Tumbarse "a la bartola" bajo un cocotero
y que te caiga la comida gratis del cielo
sin trepar con tesón árbol arriba
y atrapar personalmente el fruto que cuelga de la rama.
Depender de las arcas del Estado paternal
y de la solidaridad o caridad del prójimo.
Pedir humillante ayuda
para los actos más íntimos y elementales.
Leer en libros cosas y experiencias de otros.
Admirar el arte, el espectáculo,
gozar del paisaje y ver el mar "en diferido"
aunque sea en "estéreo" y supercolor,
a través del último grito de un sistema audiovisual.
No hacer el amor ni la guerra.
No tener futuro, ni proyectos,
ni siquiera un simple bagaje de pasado.
pensar irracionalmente.
Eso es vegetar.
(Las cosas de Julio)

sábado, junio 09, 2007

sábado, mayo 19, 2007

MARINEROS DE TIERRA ADENTRO (SONETO)

Tristes ojos que no vieron nunca el mar.
Oídos que su música no escucharon.
El olor del salitre no olfatearon
ni sus bocas lo pudieron admirar.

Solo por tierra lograron navegar,
las aguas que buscaban no encontraron.
Sus barcos varados jamás surcaron
el horizonte infinito de ultramar.

Tripulantes que van a la deriva
sin ningún capitán quien los dirija
por tierra adentro de una mar cautiva.

Ni el abrazo de un puerto los cobija.
Su existencia se ancló definitiva
en el barro del que nace una vasija.


Poema que me publicaron en el nº 5 de MADINAT AL- ZHARA
(Córdoba-Diciembre 1.992)

(Las cosas de Julio)

HOY HE PODIDO ACUDIR A TU ENCUENTRO

Ilustre dama, musa eterna:
Hoy acudo a tí por este medio, el correo,
que es el único del que dispongo.
Porque soy un amigo diferente.
no tengo la dicha de acudir a tu encuentro
personalmente
como hacen tus otros amigos.
No dispongo de caballo, coche, moto, ni piernas.
Ni puedo cabalgar en esos ciempiés comunitarios
que van por arriba o por debajo del asfalto ciudadano.
Así que me veo obligado a servirme de
una tercera persona.
Como en tiempos del medioevo
cuando los correos de a caballo,
por encargo de los caballeros,
llevaban los pergaminos de amor
atados con lazos de raso,
a las damas de sus sueños
que moraban prisioneras
en las altas torres de sus castillos.
Por eso ruego al Insigne Caballero
del Real Servicio de Correos,
se digne llevar esta misiva a tu egregio castillo.

--"Oh, anónimo trabajador del enlace postal,
entrega este poema a la Dama de mis sueños.
No te va a costar nada en tu rutinario itinerario.
No lo vas a notar pues es de peso liviano.
Si lo haces, anónimo trabajador de atlética espalda,
que portas tan voluminosa y cargada cartera de cuero,
me harás un gran favor.
Para que cuando tan ilustre Dama abra su buzón
se encuentre esta misiva
perdida entre el maremágnum
de cartas comerciales y bancarias"---

Ilustre Dama, gracias a este anónimo trabajador
hoy he podido acudir a tu encuentro.
Un encuentro descafeinado, muy a pesar mío.


Poema que me publicaron en el nº 4 de la revista literaria MADINAT AL-ZHARA
(1.992 Córdoba)
(Las Cosas de Julio)

viernes, mayo 11, 2007

MI RESURRECCIÓN EN EL PARAÍSO MUSULMÁN (Relato)


Me llamo Hassán, para variar. Y de apellidos Ben Yusuf. Desde que aconteció mi muerte generosa en la Guerra Santa, me encuentro en el oasis Ab-Del Hammadir, a unas millas al norte del paraíso musulmán. Alá misericordioso cumplió su palabra del Corán, que me fue dada a conocer por medio de su profeta Mahoma. Por fín estoy disfrutando de los inconmensurables placeres que me son donados por las cuatro huríes, las cuales me han sido asignadas, dada la infinita magnanimidad de mi jeque más inmediato: Alí ben Alí ben Yusuf, primo hermano, nacido de alguna desconocida concubina, de entre el Harén de mi antepasado progenitor.

No es un espejismo lo que veo. Mi oasis; las palmeras y la exuberante vegetación, rodean el campamento beduino. La mariposa, único insecto del lugar, pulula ora aquí ora allí, por los numerosos puntos floridos que se encuentran en este Edén ecológico. En su centro, docenas de jaimas confeccionadas con lona de piel de camello. Al fondo a la derecha mi jaima. Su lona, engalanada de gallardetes verde y oro, pues es mi cumpleaños, recuerdan el histórico día de mi nacimiento, en el mortal y corrompido mundo terrestre. El inefable 4 de Junio de 1.948. Además es día de fiesta. Hoy termina mi ronda con la cuarta de las bellas huríes que me han correspondido, en imparcial sorteo islámico. Ronda que se reanudará, empezando por la primera, hasta completar de nuevo el ciclo. Y así hasta el infinito en el tiempo y en el espacio. Dentro de mi jaima, llega desde el exterior, el sonido de la fresca agua que brota, abundante, de los grandes manantiales cristalinos. Es como un murmullo que se mezcla, a su vez, con los trinos de las exóticas aves canoras, cuyos cantos y cortos vuelos de rama en rama, contribuyen a amansar el templado ambiente de este ámbito sin igual.

Ávido de hembra, me introduzco en la semioscuridad de la estancia. Cuatro candelabros de luz alumbran suficientemente la penumbra. Al fondo, una sombra de silueta femenina se dibuja en la pared opuesta. Ni sus transparentes velos, ni su chádor azul celeste, logran difuminar la presencia lumínica y perfecta, que queda proyectada como venal diapositiva en color. Se llama YAMILE. Adivino su pelo negro azabache que, largo y suelto cae por sus hombros y se columpia lascivamente con los impulsos del aire, generado por siete odaliscas iraníes, provistas de largos abanicos con penachos de plumas de avestruz. Los ojos de YAMILE, negros y profundos, me matan con su mirada. “Fabuloso”, me dije. No he visto nada igual. Esta visión, me ocasiona un espasmo involuntario que recorre mi columna vertebral de arriba abajo, a la vez que un tardío eructo, eclosiona ruidosamente por mi boca abierta de admiración.

Acabamos de cenar en la jaima anexa. Aún me repiten los múltiples sabores del opíparo ágape que nos fue servido por siete musculosos y altos efebos etíopes, vestidos con diminutos taparrabos de seda como única prenda. Menú: ostras del mar Caspio, perdices rellenas de caviar, asado de gacela tripolitana con fresas y frambuesas. Todo ello regado con los finos caldos de uva del Éufrates, que nos estaban totalmente prohibídos durante nuestra efímera existencia terrestre. De postre: pastel de almendras, leche frita de camella, miel de palmera y dátiles.

Toda aquella mezcla de olores y sabores etílicos, me transportaban en una nube flotante, anhelante, hacia la paradisíaca hembra que se acercaba, derecha hacia mí, con los brazos abiertos. Bastó una leve contracción de los músculos de mi poderosa mandíbula, para que los transparentes velos de YAMILE se deslizaran hasta sus tobillos, Ella misma, ante mi estupefacción, me quitó con desesperante lentitud mi costosa chilaba, bordada enteramente con hilo de oro, la cual pendía holgadamente de mis robustos hombros. Su meta fue también el suelo alfombrado, al igual que su chádor. Ella no llevaba nada más. Yo sí. Un minúsculo calzoncillo de piel de pantera, que habitualmente tendría que haber caído junto con la chilaba, permanecía en su sitio. Una inesperada y enhiesta protuberancia que pugnaba por salir al exterior, lo impedía. YAMILE me acariciaba la espalda con sus torpes manos de virgen celestial. La caricia terminó en un abrazo “a tergo”, pues yo me puse pudorosamente de espaldas hacia ella. En esta posición sus manos se deslizaron hacia mis caderas, alcanzando los lazos de mi prenda interior, que liberados, permitieron izarse al estandarte prisionero en todo su esplendor.

No sé cómo sucedió, pero nuestros cuerpos entrelazados habían caído pesadamente en el redondo y mullido lecho, relleno de plumas de ánade. Allí libé el néctar de las rosas de sus pechos. Allí me acarició su aliento de hembra ansiosa. Allí bebí de la fresca agua de su boca. Al recorrer aquel cuerpo, mil veces por mí acariciado, besado, mordido incruentamente, me iba derritiendo como mantequilla al fuego. Antes de llegar al momento supremo del éxtasis final, YAMILE con su lengua dorada de diosa del placer, incansable, avariciosa, urgente, ardiente, discurría por todos y cada uno de los poros de mi cuerpo, que en ebullición, estallaban uno a uno en sucesión, como en un castillo de fuegos artificiales. Ora mis pies en su cuello de cisne. Ora mis manos en su cadera. Ora sus muslos contundentes y armoniosos apretando fuertemente mis blandas orejas. Ora mi boca a dos milímetros del frondoso jardín de su vientre… Ante mi deliberado retraso en engullir aquel rosado molusco palpitante que me esperaba, YAMILE, aceleraba ansiosa su temblor total, iniciando una danza del vientre musulmana, sin música, con el único ritmo de sus sudores desbordantes. Entre sus suspiros jadeantes y sus gritos me pareció escuchar mi nombre: “Hassán, Hassán; Hassán…”

De pronto, una nebulosa me cegó. Un rumor cercano de motores distorsionaron mi mágico escuchar. Un gélido frío invernal se apoderó de mí y me puso la piel de gallina. Me había despertado en mi cama. En mi casa de una ciudad llamada Madrid (Magerit, en tiempos de los musulmanes). Eran las ocho de la mañana. Entraba luz por la ventana por donde se divisaban, brillantes, los rojos tejados. Un clamor de bocinas resonaba en el atasco callejero diario. Luego…¿el oasis era un sueño? ¿YAMILE era un sueño? ¡No, no, no, por favor! ¿Hassán era un sueño? Sí, sí… No había quedado nada de aquello…

Solamente una leve mancha almidonada destacaba en la blancura en la sábana superior de mi cama. Y le peor de todo: yo me llamo Julio.

(Las Cosas de Julio)

jueves, mayo 10, 2007

martes, mayo 08, 2007

¿QUÉ HACER CON EL ACEITE USADO?


¿Sabes dónde tirar el aceite de las frituras o de todos los alimentos que fríes en aceite, hechos en casa?. Es bueno divulgar una información como ésta. Aunque no cocinemos muchos alimentos fritos en aceite, cuando lo hacemos, normalmente tiramos el aceite usado en la pileta de la cocina o en algún otro sumidero, ¿Verdad? Ese es uno de los mayores errores que podemos cometer. *UN LITRO DE ACEITE CONTAMINA CERCA DE UN MILLÓN DE LITROS DE AGUA!!!.Cantidad suficiente para el consumo de agua de una persona durante 14 años.
¿Por qué lo hacemos? Simplemente porque no hay nadie que nos explique como hacerlo en forma adecuada.
Lo mejor que podemos hacer es:
*1.- Esperar, aunque eso te tome un poco más de tiempo, a que el aceite usado se enfríe.
2.- Colocar el aceite de desperdicio en una botella de plástico (como las de Coca Cola, suavizante, etc.)
3.- Cerrarla y colocarla luego en la basura DE PLÁSTICOS. *

*TE LO AGRADECE EL MEDIO AMBIENTE Y, EN DEFINITIVA, TODOS*

A un caído en combate


Este canto es para tí, soldado,
que caíste en medio de la batalla,
sin saber ni el cómo ni el por qué,
creyendo que luchabas por la Patria.

Algunos, se arrogaron el derecho
de disponer de tu vida sagrada,
llevándote a un mortal huerto
mientras ellos se guardaban las espaldas.

Te engañaron como siempre
desde su tribuna blanqueada.
Eran personajes y políticos
fueran o no elegidos por las masas.

Había que hacer la revolución,
lo decían los Padres de la Patria.
Parecían idealistas y sinceros
pero, tú tenías que dar la cara.

Así las cosas, te dieron un arma.
Te inculcaron "su" escala de valores
prometiéndote paraísos inexistentes.
Era necesario luchar por la causa.

Y ahora, que ya nada puedes hacer
después del clamor de la metralla,
ellos siguen viviendo impasibles
parapetados tras la retaguardia.

(Enero 90 – Las Cosas de Julio)

lunes, abril 30, 2007

TE ESTOY AGRADECIDO…SOLEDAD



Hoy quiero hablar contigo en voz alta, soledad.
En voz alta,
Porque si no, se me oxida la palabra.
Deseo contarte mis penas y mis alegrías
y compartir contigo
mis pensamientos y puntos de vista.
Quiero tomarte como eje de referencia
y contrastar contigo
todo aquello que me inquieta.
Porque así,
sustituyes a una persona amada
a un corresponsal ausente
y ocupas su lugar.
Al igual que cuando te canto, soledad,
acompañado con mi guitarra,
ese instrumento de cuerda
con formas de mujer
que, al acariciarla,
responde agradecida, abrazando con sus notas
la palabra musicada de mi gangosa voz.
Es un recital íntimo que no necesita de aplauso.
Lógicamente, tú no tienes manos para hacerlo
pero sí sabes escuchar.
Yo sé que estás ahí presente
y por eso te hablo. Y te hablo a solas
y en voz alta.
A solas, cuando no hay nadie, soledad.
Podrían tomarnos por locos si nos oyeran.
Siempre hemos sido tú y yo grandes amigos.
Eres fiel y verdadera.
Nuestra unión durará mucho más allá
de la muerte, por eso
te estoy agradecido, soledad.
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Poema que me publicaron en el nº 2 de MADINAT-AL-ZHARA
DE CÓRDOBA (Abril 1.991)
(Las cosas de Julio)

lunes, abril 23, 2007

DÍAS DE CLASE

Céntrico instituto de idiomas madrileño.
Días lectivos alternos. Grupo mixto.
Citas de anteayer antes de entrar en clase.
Aparecías radiante por la esquina.
La cara iluminada, pelo corto, aprendiza de mujer.
Yo te miraba y sonreíamos.
No eran tiempos de besos todavía al uso.
Ni siquiera un breve roce de manos en saludo.
Pero un ! hola ! bastaba, lo decía todo.

Exprimíamos los instantes de diálogo
antes de que el timbre sonara.
Luego, subíamos la escalera, directos al aula.
Mr. Jacobs, profesor nativo.
Mesa larga. Pocos alumnos.
Nuestro incipiente amor o un extraño pudor
nos impedía sentarnos juntos.
Tú en un extremo de la mesa, yo en el otro.

El idioma inglés y sus vocablos,
los libros abiertos presidían la estancia.
La concentración en el estudio no era mucha.
Juegos furtivos de miradas
se encontraban en nuestros ojos,
cazados "in fraganti" por el profesor
quien sonreía.
Vocabularios de palabras en el aire.
Torpeza en la pronunciación. Risas.
Una eternidad de segundos.

Reiteradas consultas al reloj
sin que el timbre sonara.
Cuando lo hacía,
un resorte nos impelía al pasillo
por llegar los primeros a la salida.
Allí, las palabras, otra vez la sonrisa.
Yo, galante, te invitaba.
Cruzábamos la acera.
Antigua tasca típica. Un vino
y una torera picante.
Yo pagaba, claro, era la costumbre.
Después, afuera, el aire fresco
nos aliviaba el rostro
ante los pequeños efluvios
que producía tan parco aperitivo.

El Metro de Sol atraía nuestros pasos.
No deseábamos llegar nunca.
Taquillas, escaleras, andén.
Yo a Argüelles, tu a Ventas. Decías:
¿Pasado mañana en la esquina, vale?

Y así un curso. Año 66/67.

Tú organizaste la recaudación entre los compañeros.
El regalo de despedida para el profesor nativo.
Un disco de Andrés Segovia. Fin de curso.
Mr. Jacobs nos agradeció el obsequio
recibido de tu mano en representación de todos.
Esta vez él nos convidó en la antigua tasca típica.
Era la última despedida, el adiós para siempre.
Ultimo paseo, último Metro de Sol.
Por fin nos dimos la mano. !Feliz verano!
No hubo intercambio mutuo de direcciones.
Oh, amor perdido, no consigo recordar tu nombre.
(Las cosas de Julio).

NOTA.-El poema "DÍAS DE CLASE"
me lo publicaron en 1992 en la revista
literaria "MADINAT-AL-ZHARA"
de Córdoba.

ELECTRÓN SOLITARIO Y TRISTE

Tú y yo, separados, en el tiempo y en el espacio
por una tercera persona en discordia:
la distancia.
Esa "carabina" implacable que siempre nos acompaña,
poniendo barreras al amor
en este microcosmos desesperado.
Cruel distancia medida en unidades de años-luz.
Tu átomo compacto, antaño indivisible,
ha perdido un electrón que vaga por el espacio,
un electrón venido a menos, solitario y errante
en búsqueda de otro átomo que lo acoja.
Pero no lo consigue.
A duras penas avanza por el espacio interestelar.
Solitario y vagabundo electrón,
nostálgico de aquel átomo primero que lo retuvo,
y después, rechazado por una odiosa carga estática,
en potente dispersión tangencial
de fuerza centrífuga disgregadora.
Y ahora, atrapado en un agujero negro sin energía,
derrama lágrimas impotentes,
ausente de tí, átomo primero,
sin un potencial eléctrico orientador
que lo retorne a su punto de partida.
Tú, átomo originario y bello.
Yo, electrón perdido y acabado,
añorante de tu amor electrónico
que me mantenía en órbita cercana a tí.
Oh, pequeño universo planetario
reducido a su mínima expresión por la distancia,
pero enorme y de corazón infinito.
Este electrón fugaz en miniatura, te recuerda
eternamente separado de tí y triste,
desde un punto cualquiera del firmamento sideral.
(Las cosas de Julio).

miércoles, febrero 21, 2007

HOMENAJE A IDOIA RODRIGUEZ

La soldado española Idoia Rodríguez Buján, que ha muerto tras la explosión de una mina de alta potencia en las inmediaciones de Shindand, en el sur de la provincia afgana de Herat, se ha convertido en la primera mujer militar fallecida en misiones en el exterior, según el Ministerio de Defensa.
La víctima, fallecida a causa de las heridas provocadas por la explosión de una mina, era natural de Lugo y pertenecía a la Brigada Ligera Aerotransportable (BRILAT), con sede en la localidad pontevedresa de Figueirido.

Moriste, Joven

Moriste, joven, en la edad florida
dando vida a tu fama con tu muerte.
No te engañó, te mejoró la suerte,
pues pasas por la muerte a mejor vida.

Si la parca, fatal, endurecida
Cortó el hilo de tu vida, bien se advierte
Que envidia fue, porque tu brazo fuerte
No le quitase el nombre de homicida.

No aclame el enemigo la victoria
De que agostó tan verde primavera,
Al tiempo muerta y viva la memoria.

Tu valor te mató, que no pudiera
Otro que él lograr tan grata victoria
Y quiso echar el resto en la postrera.
(Catalina Clara Ramírez de Guzmán-Siglo XVII)